miércoles 4 de noviembre de 2009

Donde dije digo...


Esta vez no pienso caer en el error de anunciar a bombo y platillo que "no me compraré nunca un e-book"


Y es que me pasó con la ds: "ya estamos mayorcitos para consolas..." y ahora tengo todo tipo de juegos; luego con el ipod: "si yo con mi mp3 tengo bastante", y ahora lo utilizo hasta para estudiar inglés; de la nespreso pensaba: "¿quién se va a comprar eso con las cápsulas??", y ahora distingo los sabores por colores... y también me pareció una tontería eso de comprar la lechuga ya cortadita y envasada.

Ya no saben que inventar, creo que fue lo que pasó por mi cabeza cuando vi el primer libro electrónico. A mí me vale con el portátil... ¿o no?

Intuyo que consumismo y servicialidad (que en la mayoría de los casos nunca necesidad) pugnan por escribir más de una carta a los Reyes Magos, y entre ellas la mía. Así, que lo dicho, gato esta vez mejor calladito, que luego siempre hay algún simpático preguntando eso de : ¿no eras tú la que decía...?

3 comentarios:

Tecno-Viso dijo...

Cuando el otro día me refería a los libros de textos del ¿futuro? me refería a esto... Coincido contigo en que son una maravilla, y parecen un libro... pero caben miles.

Un saludo

Eunice dijo...

El fallo es que el paso de los años no quedará marcado en el olor de sus hojas...

Con libro digital o sin él, seguiré comprando libros en papel, de eso no hay duda.

Eu

Celósime dijo...

Tampoco se pueden subrayar o escribir al margen, y......... eso del sonido de las páginas al pasar....

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